Gracias a… dios?
Estoy un poco indignado, porque he leído en un blog que he descubierto hoy que un telepredicador americano ha dicho que la culpa del terremoto de Haití la tienen los propios haitianos porque hicieron un pacto con el diablo para independizarse de Francia (http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2010/1/13/pat-robertson-achaca-terremoto-haiti-al-pacto-sus).
Sí, es como suena, y si entráis en ese blog podréis ver a ese hijo de puta diciendo esa indecencia.
Desafortunadamente, aunque no llevado a este extremo, es algo muy común y fomentado desde las altas esferas de lo religioso achacar las cosas buenas a dios y las cosas malas a los errores de los hombres, al diablo o a Ramoncín (lo mismo me demanda, que últimamente está demandando a todo el que usa su nombre).
Hace unos años me cabreé (un poquito, no mucho) con mi madre porque cuando a mi hermano le empezó a ir muy bien en el trabajo dijo que era gracias a lo que ella había rezado a dios. A mí me molestó que despreciara el esfuerzo que había hecho él por conseguir ese trabajo, y que limitara todo él mérito a la intervención divina. Porque además estoy seguro que si no hubiese ido todo así de bien no hubiese atribuido esa desgracia a ningún dios.
Entiendo que es un efecto secundario a la educación religiosa que han recibido y que realmente es un problema cultural, pero desafortunadamente sigue existiendo gente que utiliza la religión y la interpreta a antojo, aprovechándose de la infelicidad o desdesperación de las personas.
Una tía mía salió se volcó en su parroquia, llegando a donar cantidades exageradas de dinero en la boda de mi primo. Decía que la iglesia le había dado mucho, y que gracias a dios se le había curado una dolencia en el ojo que tenía desde hacía años. Ojo (y nunca mejor dicho) que donó el dinero a la iglesia y no al hospital ni a los médicos que realmente la curaron. Hace sólo 50 años ella se hubiera quedado ciega de ese ojo: ¿hace 50 años no existía dios? Sí, luego la diferencia no era dios, sino la medicina…
Y como este puedo poner docenas de ejemplos que, sinceramente, me hierven la sangre cuando lo escucho (será que tengo el diablo o a Ramoncín en la sangre). Quizá todo se arreglaría si las personas pensaran un poco y razonaran cinco minutos, pero claro, fé y razón no se han llevado bien nunca, ¿no?

Me gusta
Cambio de look!me gusta….
me gusta mucho el nuevo diseño!!! nos vemos pronto por graná!! sigue yendo al gymnasio que seguro que cuando vuelvas a madrid lo habras agradecido, que de media por aqui se engordan 3 kilos en un finde
Un besito jeje