Sómos básicos
enero27
Resulta que el lunes se batió el récord de visitas de este blog. ¿Tendrá algo que ver mi maravillosa prosa y la sutil ironía con la que critiqué el Karmelegate? No, seguramente es porque puse el enlace donde se veía desnudo al novio de Madonna.
Pues algo así pasó el mismo lunes por la noche, donde Samanta Villar y su “21 días haciendo porno” batió su récord y de paso elevó la audiencia de cuatro al triple de la que había tenido ese mismo día.
Yo lo ví, y me sirvió para obtener varias conclusiones:
- Que los intermedios del Internado son tan largos que puedes ver otro programa mientras.
- Que los jefes cobran más que los currantes (esto ya lo sabía, pero también es aplicable al cine porno).
- Que detesto profundamente a Samanta Villar, sus comentarios fuera de cámara, su protagonismo excesivo, sus juicios de valor, la demagogia que destila por cada uno de sus poros…
- Que en este país hay mucha gente con ganas de salir en la tele como sea, aunque suponga quedarte desnudo delante de 3 millones de personas que ven tu cara de circunstancias al ver que no se te levanta.
- Que somos animales básicos, y que la promesa de ver alguna teta o algún culo (como mínimo) es éxito seguro para casi cualquier programa.
- Que para algunas personas protagonizar un bukake con 15 tíos retransmitido por internet es un hecho remarcable en su carrera profesional.
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