Desilusiones
A riesgo de hacer un post lastimero quiero comentar dos desilusiones que me he llevado esta semana, ambas en lo laboral.
Hace unas semanas me propusieron formarme para un puesto nuevo en la empresa, nada que me suponga un ascenso ni ningún beneficio económico, pero sí me ilusionaba porque era una tecnología que siempre me ha gustado y que a veces estudio por hobbie. Al final, como tantas veces, el estúpido de mi gerente ha parado todo con la excusa de que no hay dinero. Claro, es que estamos en crisis, dirán algunos, pero realmente no les suponía ningún esfuerzo: total a mi me van a pagar igual por no hacer nada el próximo mes y los cursos son gratis porque los paga la Comunidad de Madrid y la Unión Europea (como el curso de corte de jamón del post anterior). Así que simplemente es por la estúpida lucha de poder que hay en mi empresa y de la que salimos siempre perjudicados nosotros los curritos. A veces flipo con esa lucha de poder: es algo absurdo luchar por ser el mandamás de una empresa que va de culo, cuesta abajo y sin frenos y que comienza su segundo año de congelación mientras va perdiendo empleados a docenas.
La segunda mala noticia es que nuestra querida amiga Esperanza Aguirre ha decidido retirar todas las ayudas que recibía la ONG que nos había encargado una web hace meses. Así que como no hay dinero para cosas de estas (para otras se ve que sí) nos han dicho que lo único que pueden hacer es pagarnos menos o que no haya web. Ayer, en caliente, con el cabreo por ambas cosas sólo pensé en tirar la web a la basura, mandarles a la mierda y quedarme con el bolsillo vacío y con la dignidad llena. Hoy, después de meditarlo, he accedido a darles la web tal y como está (sin acabar) y cobrar lo que sea, con la promesa de que algún día nos puedan pagar el resto y acabarla.
Así que un poco triste comienzo el fin de semana, pero da igual porque con un poco de suerte mañana estaré viendo las vistas de Granada desde la Alhambra y tomando cañas y tapas después.
Buen fin de semana!
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